domingo, 16 de noviembre de 2008

Mucho más grave - Mario Benedetti

Todas las parcelas de mi vida tienen algo tuyo
y eso en verdad no es nada extraordinario
vos lo sabes tan objetivamente como yo.
Sin embargo hay algo que quisiera aclararte:
cuando digo todas las parcelas
no me refiero solo a esto de ahora
a esto de esperarte y aleluya encontrarte
y carajo perderte,
y volverte a encontrar,
y ojalá nada mas.
No me refiero a que de pronto digas
voy a llorar
y yo, con un discreto nudo en la garganta,
bueno, llorá.
Y que un lindo aguacero invisible nos ampare
y quizás por eso salga enseguida el sol.
Ni me refiero solo a que día tras día
aumente el stock de nuestras pequeñas y decisivas complicidades,
o que yo crea
o creerme que puedo
convertir mis reveses en victorias,
o me hagas el tierno regalo de tu más reciente desesperación.

No.
La cosa es muchisimo mas grave.
Cuando digo todas las parcelas
quiero decir que además de ese dulce cataclismo
también estas reescribiendo mi infancia
esa edad en que uno dice cosas adultas y solemnes
y los solemnes adultos las celebran,
y vos en cambio sabés que eso no sirve.
Quiero decir que estás rearmando mi adolescencia
ese tiempo en que fui un viejo cargado de recelos
y vos sabes en cambio extraer de ese páramo
mi germen de alegría y regarlo mirándolo.
Quiero decir que estás sacudiendo mi juventud,
ese cántaro que nadie tomó nunca en sus manos,
esa sombra que nadie arrimó a su sombra,
y vos en cambio sabes estremecerla
hasta que empiecen a caer las hojas secas,
y quede la armazón de mi verdad sin proezas.
Quiero decir que estás abrazando mi madurez
esta mezcla de estupor y experiencia,
este extraño confín de angustia y nieve,
esta bujía que ilumina la muerte,
este precipicio de la pobre vida.
Como ves es más grave
muchisimo más grave.
Porque con estas o con otras palabras
quiero decir que no sos tan solo
la querida muchacha que sos
sino también las espléndidas o cautelosas mujeres
que quise o quiero.

Por que gracias a vos he descubierto,
(dirás que ya era hora y con razón)
que el amor es una bahía linda y generosa
que se ilumina y se oscurece
según venga la vida
una bahía donde los barcos llegan y se van
llegan con pájaros y augurios
y se van con sirenas y nubarrones.
Una bahía linda y generosa
donde los barcos llegan y se van
pero vos
por favor
no te vayas.

4 comentarios:

elisa dijo...

quiero decir que además de ese dulce cataclismo
también estas reescribiendo mi infancia
esa edad en que uno dice cosas adultas y solemnes
y los solemnes adultos las


bella frase para la posteridad...y es que como los niños y la infancia no hay nada...que incluso los bebés mascotas, por muy feúcho que sea el animal son preciosos...
un abrazo

Castigadora dijo...

Es una preciosidad de texto!

Besos

Gilbamar dijo...

Instigante mensagem que nos leva a refletir sobre a sublimidade das nossas estações existenciais. Um belo e bem escrito texto.

Parabéns!

Deixo meu fraterno abraço amigo.

Fuxia Magellanica dijo...

Me encantaste...